Sidney está de marcha. Los aussies se lanzan a las calles de una de las ciudades más bellas del planeta para dar la bienvenida al verano con el Sidney Festival 2010, un acontecimiento que atrae, del 9 al 30 de enero, a un millón de visitantes a la ciudad.
Del 9 al 30 de enero, la ciudad al completo es un inmenso escenario en el que confluyen creadores de primer orden provenientes de todo el mundo con cerca de un millón de visitantes -tanto locales como viajeros, que vienen sobre todo del sudeste asiático. Es durante este mes de enero cuando Sidney se viste -como sólo ella sabe- con sus ropas más cosmopolitas y nos invita a disfrutar de un excepcional programa de teatro, danza, música, cine y arte en general. Y en uno de los escenarios urbanos más bellos y apetecibles del mundo. ¿Se te ocurre una oportunidad mejor para disfrutar de figuras de la música como Al Green, Toumani Diabaté, John Cale o Neko Case? Y por si fuera poco, es en estas primeras semanas del año cuando resulta más económico volar a Australia. Con todos estos argumentos, no es para pensárselo mucho…
La inauguración del Festival cierra al tráfico las calles principales de Sidney en el que es el acto más concurrido de todo el festival, la First Festival Night. Tras un día entero de conciertos y actividades en calles y plazas, el epicentro del acto se traslada por la noche al Hyde Park (descárgate un mapa aquí), que se transforma en un jardín oriental con multitud de actividades y conciertos hasta que, al llegar la noche, comienza The Manganiyar Seduction, un espectáculo de luz y sonido al que da ambiente un combo de músicos del Rajastán. ¡Ahí es nada!
Una vez en Sidney, tienes que conocer y caer rendido ante los encantos de su nuevo barrio de moda: Kings Cross. En todo el centro, Cross (como le conocen los habitantes y habituales de Sidney) es el “lugar-donde-estar”, el sitio donde se concentran los mejores bares, donde te vas a encontrar ?aunque no les reconozcas: ¡las Antípodas están tan lejos!- a todos los famosos y artistas de la ciudad. Durante las primeras décadas del siglo pasado, Kings Cross era una de las zonas más ?peligrosas? de la ciudad, una especie de “barrio chino” donde imperaba la ley de las bandas: hoy, sus coquetas calles están repletas de tiendas glamourosas, delis, bares y pequeños restaurantes. Codéate con el glamour local en el Jimmy Liks (186 Victoria St), un restaurante vietnamita que te va a encantar, y después, lánzate a la noche de Sidney. Puedes comenzar probando cualquiera de los cócteles de Bayswater Brasserie (Bayswater Rd, 32), y bailar durante horas a sólo unos pasos, en el World Bar (Bayswater Rd, 18). ¿Nos vamos a las antípodas?





