Por cosas como estas es que Berlín ostenta, merecidamente, el título de capital más moderna de Europa. ¿Dónde si no podrías alojarte en un museo?
Ahora mismo, en Berlín, una exposición está en boca de todo el mundo –y conseguir eso en Berlín, cuna de tendencias, es todo un mérito. Lo ha conseguido la exposición Soma de David von Becker Carsten Höller, que puedes visitar hasta el próximo 6 de febrero en el Museo de Arte Contemporáneo Hamburger Bahnhof (Invalidenstrasse 50-51; mira su web aquí) y que gira en torno a las propiedades de una bebida mística india realizada a base de orina de reno y que se bebía para obtener la inmortalidad (sic). “Hemos bebido el soma; nos hemos convertido en inmortales, hemos visto la luz; hemos encontrado los Dioses” nos dice el cartel que nos da la bienvenida, una máxima que está extraída del Rigveda, el texto más antiguo de la religión hindú.
La exposición está repleta de animales vivos y concebida como un laboratorio para producir la bebida y que los visitantes a la expo puedan degustarla –para ello, los pájaros y moscas que hay tocan las setas, que después serán ingeridas por los renos, y de ahí a extraer su orina- es en sí misma un must ahora mismo en Berlín, pero no es su calidad artística lo que trae a este blog, sino el que podemos dormir una noche en el museo. En medio de todo este jolgorio de animales, setas e inmortalidades, el artista belga ha ubicado una gran cama ubicada en el centro de la instalación, en cuyo precio está incluida la opción de probar la excrementicia pócima. Todo –desayuno incluido- al precio de 1000€. Según fuentes del museo, apenas quedan noches libres para reservar la cama. ¿Por qué no te escapas a Berlín y compruebas por ti mismo la efectividad del Soma? ¡Te espero allí!





