El viaje a Egipto de Gustave Flaubert

Templo de Isis Maxime Du Camp 1850“Un río jocoso y magnífico, que se parece más a un océano que a otra cosa”. Así describió el río Nilo Gustave Flaubert, el célebre escritor francés, en su libro “El Nilo. Cartas de Egipto”, la crónica de un viaje de nueve meses por el segundo río más largo del mundo, y que conocemos ahora gracias a la editorial Gadir.

Una verdad viajera incontestable es aquella que dice que se viaja dos veces: cuando se lee sobre el viaje y durante el viaje en sí, y una prueba de ello es este “El Nilo. Cartas de Egipto”, un coqueto volumen en el que la editorial Gadir recupera parte de la correspondencia –inédita en castellano hasta el momento- que Gustave Flaubert, el autor de “Madame Bovary”, mantuvo con su madre y con un amigo de la infancia durante los nueve meses que duró su viaje por el Nilo en 1850.

La lectura de las cartas de Flaubert te espoleará a poner tierra de por medio y plantarte en esta tierra de faraones que está pasando ahora, como bien sabes, por un momento delicado. También lo fue aquel 1850 en que Flaubert, acompañado del fotógrafo Maxime du Camp, se embarcó en Alejandría en una travesía cuyo planteamiento fue el de remontar el Nilo hasta la segunda catarata y regresar a través del Alto Egipto y Nubia. Flaubert y du Camp –algunos de cuyas imágenes ilustran el libro- realizaron la travesía a bordo de una canga, una embarcación rápida, con una tripulación de nueve hombres, gracias a la cual descubrieron un Egipto desconocido hoy en día, en el que no faltaron ceremonias que hoy ya no existen, como la del Dauseh (en la que un hombre a caballo marcha sobre varios otros, tumbados en el suelo: imaginad el resultado).

Flaubert nos deja vívidas impresiones de su viaje por Egipto, escenas que, como a todo viajero, le acompañaron por siempre: un paseo en Luxor bajo la luz de la, la fascinación ante la grandeza del palacio de Karnak, la vida cotidiana que llena cualquiera de los cafés de El Cairo o,  simplemente, la languidez de la navegación por el Nilo –“tranquilo como un río de acero”- fumando un narguil tras otro mientras contempla las cáfilas de camellos y escucha los cantos de los marineros. ¿Por qué no emulas a Flaubert y descubres, como él, que el Nilo “es todo Egipto”? ¡Te espero allí!

Reserva aquí tu vuelo barato a Egipto

Reserva aquí tu hotel barato en Egipto

¿Quieres saber más sobre Egipto? Haz clic aquí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>