
Me llamo Luis y me encanta el teatro. Imagino que tiene mucho que ver el hecho de que sea actor pero es que de verdad me encanta! Por eso en cuanto tengo un par de días y un par de euros me escapo a Londres. Y digo un par de euros porque el cambio libra-euro hace que Londres esté muy asequible para nuestro bolsillo (recuerda: soy actor…así que en mi bolsillo nunca hay más de un par de euros..!). Su oferta teatral siempre me sorprende. Y la ciudad siempre me enseña algo nuevo.
No hace tanto que Willy Fogg iba a dar la vuelta en 80 días batiendo un record y en cambio hoy por hoy- podemos plantearnos ir donde queramos y cuando queramos sin más necesidad que una conexión a Internet. De toda esta agilidad y disponibilidad para viajar, sin duda Londres es la reina (God Save the Queen)! Es uno de esos destinos maravillosos en los que puedes planear el plantarte allí en un pis-pas sin más necesidad que saber si te llevas el paraguas o no (y en caso de duda- siempre es mejor llevarlo).
Londres sin duda el destino europeo de mas fácil acceso. Incluso mas accesible que muchos destinos nacionales. Lo piensas y te largas. De hecho yo lo pensé un miércoles y me fui el viernes. Así de fácil. La oferta de vuelos es infinita (en horarios y precios) y cuatro aeropuertos en el entorno de la ciudad te reciben con los brazos abiertos. Tres de ellos con su tren al centro de Londres (el metro al aeropuerto de Heathrow es terrible. Tarda más que el vuelo desde Madrid. Siempre es mejor el tren a Paddington y allí coger el metro).
El hotel lo busque on-line en Barceló Viajes elegí zona, categoría y precio y encontré la oferta del hotel boutique 56 Queens Gate, junto al museo de Ciencias Naturales.
Elegí esta zona porque Hyde Park está muy cerca y soy de los que me gusta salir a correr (y disfrutar del paisaje). Y para eso Hyde Park es genial. Tan plano, tan verde, con tanta vida. Me encanta! Además siempre hay cosas nuevas que me sorprenden. Esta vez descubrí un sitio mágico: El Diana Memorial.
Un espacio para los más pequeños no se puede entrar si no vas acompañado de un niño- que recrea la peli de Peter Pan, hay un río, tipis indios para sentarte, el barco pirata. Es una pasada de parque para ir con niños, os encantará.
Pero en el mismo entorno del hotel hay muchas zonas para pasear y cotillear. Zonas residenciales muy pijas a tiro de piedra como Belgravia, el barrio de las embajadas por el que pasear es un placer. O Sloane Square, que es un pequeño barrio de Salamanca bastante pijo. De hecho a los pijos londinenses no se les llama “posh” como a la Sra. Beckham, sino “sloaners”.
O Knightsbridge, donde está Harrod’s. Y lo más importante: tres paradas de metro diferentes de tres líneas diferentes; para llegar a cualquier sitio sin hacer tanto transbordo.
Cada uno inventa el Londres que quiere; llenándolo de los matices que mas te gusten. En mi caso me gusta el Londres de siempre. El que conocí cuando estudié allí. El de los carteles de musicales perennes en los teatros (que gusto da ir en autobús y ver que Billy Elliot, Chicago, Wicked, siguen esperando mi visita año tras año). Me gusta que en ese batiburrillo de ladies and gentleman, brit-punks, Camillas y Charles, Bienvenida Pérez y annus Horribilis para la familia real las cosas sigan igual que la última vez: Buses rojos, taxis negros, el orden mundial existe.
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Luis Martí es Director de Desarrollo de Negocio en Mateo & Co.







