Marta y Juan

Asesores Ejecutivos de a dónde vamos este finde

Creado en 23 Febrero 2009

23 de Febrero de rd

Curiosidades Barcelonesas

Una ciudad como Barcelona no podía escapar a nuestro particular repaso de las curiosidades que nos vamos encontrando allí donde vamos.

  • Sipi NopiCuando salíamos del mercado de libros de Sant Antoni el domingo por la mañana, vimos un extraño movimiento en una de las aceras que rodean la plaza. Nos acercamos intrigados, vimos grupos de niños, mayores, e incluso ancianos haciendo extraños tratos, consultando listas… ¡¡intercambiaban cromos!! Jeje, cual patio de colegio. Recordamos nuestros tiempos del “sipi”- “nopi”, así lo decíamos en nuestra tierra, alguien me dijo una vez que ellos usaban la fórmula, “sile”-”nole”… ¿qué decíais vosotros?
  • To the roman, nada mas nada menosYa dijimos que Barcelona es tan multicultural que resulta difícil tomarse algo en un bar sin escuchar algún idioma extranjero en la mesa de al lado. Los bares lo saben y tratan de atraer su atención presentando menús en inglés (o algo así). Jamás se me hubiera ocurrido una traducción más graciosa para calamares a la romana que este “rings to the roman”, tuvimos que inmortalizarlo

 

  • No podemos dejar de hablaros de uno de los baños de nuestro hotel, ya os dijimos que el Barceló Raval es alucinante y ultramoderno. Pero este papel higiénico de color negro fue algo inesperado. Ojo que no está en los baños de las habitaciones sino en los que están abajo, junto al spa…¿os habíamos dicho que tenía spa?

Curioso papelSiglo XIX

  • No sabemos si lo consideraréis una curiosidad, pero ¿no nos negaréis que alguna de estas estrechas callejuelas el barrio gótico son de lo más sorprendente?. Adentrarse por estas misteriosas calles buscando alguno de los fantásticos restaurantes que en ellas se ocultan siempre hace que me pase por la cabeza aquello de… este lugar parece no haber cambiado en los últimos ¿cien años?… un auténtico decorado de época al alcance de un paseo. 
17 de Febrero de th

Barcelona o el Londres mediterráneo

Empezamos el domingo en el Mercado de libros de Sant Antoni. Un paraíso para cualquier amante de la lectura. Novelas nuevas y de segunda mano, infantiles, o libros de viajes y cocina a precios imbatibles, es difícil salir del mercado sin haber comprado alguno.

Sant AntoniMercadillo de libros

Tras las compras, paseo al solete por las Ramblas, siempre repletas de gente, y por el Paseo de Gracia donde a cada paso puede uno disfrutar de la fantástica arquitectura de la ciudad. Fuimos a parar a la Plaza del Sol en el Barrio de Gracia, ¡¡ya apetecía tomarse unas cañas en una terracita después del invierno que llevamos!!

Paisaje UrbanoMitica rambla

A estas alturas ya nos habíamos dado cuenta de un detalle: esta ciudad cada vez es más multicultural. Anoche, de marcha por los garitos del Born era tan fácil oír español o catalán como inglés, italiano o francés. Y nada más entrar en el hotel vimos a un empleado ataviado con un fabuloso turbante sikh, lo que me recordó la primera vez que aterricé en Heathrow, en mis años de estudiante,  alucinando con la diversidad racial.

Definitivamente, Barcelona se parece cada vez más a Londres… sólo que bañada por el mediterráneo (mmm ¡¡qué importante diferencia!!). Por otro lado, en Londres sería difícil disfrutar de la escalibada, fuets y butifarras que nos tomamos en una agradable vinoteca del barrio Gótico (La Vinateria del Call, Domenec del Call,9). Y menos aún de la auténtica crema catalana, ojo que no se admiten imitaciones, ¡¡menudo subidón de azúcar!!!

Vinateria del callAmiguetes en gracia

Pero en Londres sí encontraríamos la comida palestina del último mediodía por Gracia, después de las cañitas y del paseo con algunos de nuestros amiguetes Barceloneses. Desde luego las opciones aquí son infinitas.

Sin tiempo para más nos fuimos al aeropuerto, pero ya en el avión teníamos ganas de volver a una ciudad cada vez más europea, más moderna. Cada vez mejor, siempre un acierto. Así es Barcelona.

16 de Febrero de th

¡Calçotada!

En efecto, aprovechamos que la época de los calçots acababa de empezar (febrero-marzo) y nos dimos un auténtico homenaje a la catalana. ¿Y qué son los calçots? os preguntaréis. Pues son esta especie de puerro o más bien cebolla alargada que se come en Cataluña en esta época del año, de una forma bastante curiosa que ahora os contaremos.

La Casa del Bosccalçots

Nos encontrábamos en medio del Parque Natural del Montseny, habíamos llegado a esta pequeña casa del bosque (Casa del bosc) caminando algo más de hora y media…así que…¡¡estábamos hambrientos!!

Nos esperaba un acogedor ambiente y una auténtica calçotada. Lo primero es ponerse los baberos, indispensables para no acabar lleno de chorretones de salsa. Mientras asaban los calçots en las brasas fuimos haciendo boca con un poquito de pa amb tomaquet. Poco después nos traían unas bandejas de calçots cubiertos con papel de periódico para no perder el calor. En otras ocasiones nos los trajeron en tejas calientes que también conservan bien la temperatura.

los baberospelando calçots

La técnica es la siguiente: se agarra el calçot por la parte superior, se pela tirando hacia abajo de las capas más externas que lo cubren (generalmente chamuscadas), dejando al descubierto la parte blanca. Acto seguido se sumerge de manera abundante en un recipiente con salsa romesco, y se comen (sólo la parte blanca, no las hojas superiores) a mordiscos, un poco estilo bacanal romana.

calçotadacordero y alcachofas

Mel i MatoLa salsa romesco es uno de los elementos clave pues le da el característico sabor a almendras y tomate que hacen el conjunto delicioso. Cuando ya está uno a punto de reventar, embadurnado y con las manos ennegrecidas por las hojas quemadas, llega el resto de los platos…En nuestro caso una gran bandeja con habas y butifarras, y otra con cordero, patatas asadas con piel y alcachofas.

¡Madre mía! estaba todo buenísimo, y sabía tan casero…, nos sentó de lujo. Aunque no podíamos comer mucho más no nos resistimos a un postre tan típico como el Mel i Mató, o sea miel y requesón… la guinda a una auténtica jornada gastronómica para recordar. No os voy a contar lo contentos que hicimos la ruta inversa hasta llegar a nuestro coche varios kilómetros más allá…pero esta vez…cuesta abajo!!

12 de Febrero de th

Caminata en el Montseny

Eso es, nos hemos ido al monte, en concreto al “monte del sentido común” o mejor dicho al Montseny, ojo, léase “montseñ” (si es que se puede pronunciar) o te dirán con ojillos entornados…-¿a dónde dices que vas? Es un parque natural situado a 40km de Barcelona. La logística nos la proporcionaron Minia y Marcos, nuestros contactos más “campestres” de Barcelona.

Preparados, ListossssYaaaa!!

Hicimos una pequeña ruta que parte de las cercanías del embalse de Vallforners, no fue larga pero si empinada, así que lo dimos todo, y es que la recompensa era grande… teníamos reservada una mesa en La casa del Bosc, un restaurante al que sólo se llega a pie o en 4×4 (tienen un servicio para recoger a los clientes) pero claro, eso no es para valientes como nosotros!!

Bordeamos el embalse y atravesamos el bosque saltando sobre los riachuelos que se formaron por las lluvias de estos días…no es que fuera “al filo de lo imposible” pero se requería cierto equilibrio para no acabar con los pies en el agua.

Castanyer d'en cucSiguiendo el embalse

Dentro del árbolHicimos una parada en un curioso monumento natural, el Castanyer d´en Cuc o “castaño del gusano”. Sálvese quien pueda si esos agujeros en este milenario tronco los ha hecho un gusano de la zona. Es enorme (hemos leído que es el árbol más grande Cataluña…¿quizás?) y está tan hueco que dentro caben varias personas de pie (nosotros en la foto), digno de un cuento de duendes y hadas.

Tras algo menos de dos horas alcanzamos nuestro objetivo…un pequeño rinconcito perdido con vistas al valle donde degustar una comida auténticamente catalana… ¿tenéis curiosidad verdad? Tendréis que esperar a la próxima entrada, pero os adelanto que estamos en época del calçots….

12 de Febrero de th

Redescubriendo Barcelona

¡¡Hemos vuelto!! Ya lo echábamos de menos… el avión, la maleta, el hotel, otra ciudad, otras caras…un fin de semana de desconexión. Vamos, que el lunes costó levantarse como siempre, pero lo hicimos con la sensación de haber aprovechado el tiempo al máximo… ¿A qué cuando uno viaja parece que el tiempo se estira?

Magnifico mirador del hotelHotel Raval

Nos alojamos en el Barceló Raval, donde nuestra compañera Rosa Marquez quería quedarse a vivir… y no es para menos. La ultramoderna decoración nos hace pensar que estamos en el hotel más chic del momento, y la guinda está en la azotea, 360º de mirador sobre la ciudad.

Además la ubicación es perfecta, está a escasos metros de uno de nuestros restaurantes favoritos de Barcelona… supongo que porque es muy de nuestro estilo. Uno de esos lugares con solera, techos altos, barra de piedra, y una sorprendente fusión de platos cubanos y árabes en su menú. Se llama “muy buenas” (Carrer del Carme, 63) y vale tanto para cenar como para tomarse una copa. Para allá nos fuimos nada más dejar las maletas en el hotel.

Fusion Cubana-arabeMuy Buenas

Ya de vuelta y antes de acostarnos, nos tomamos una copa en el bar mientras meditábamos nuestro plan de fin de semana. Lo cierto es que nuestra compañera viajera nos lo puso complicado, y ahora ¿qué os contamos nosotros de Barcelona que no os haya contado ya Rosa? Lo vimos claro… nos vamos al monte!! Pero… para saber más tendréis que esperar a nuestra próxima entrada.