Marta y Juan

Asesores Ejecutivos de a dónde vamos este finde

Creado en 26 Abril 2009

26 de Abril de th

Pedacitos de luna

¡¡Ya estamos de vuelta!! Y vamos por el viaje número 10, nada menos. Este ha sido el más alejado de todos pero noooo no hemos salido de España. Hemos ido a ese pedacito de tierra africana a miles de kilómetros de la península. ¿Las “islas afortunadas” las llaman, por algo será no?

Teide al fondoPiscina del hotel

Nos alojamos al sur de la isla de Tenerife, en la zona de la Playa de las Américas, es una de las zonas más turísticas de la Isla, donde la explosión urbanística ha hecho auténticos estragos. Para gustos hay colores, pero a nosotros este estilo de vacaciones no nos convence mucho: hoteles, resorts, apartamentos y guiris… muchos muchos guiris, restaurantes turísticos y tiendas de souvenirs…

Así que sólo nos quedamos el tiempo justo para refrescarnos en la piscina del hotel y con nuestro coche alquilado (imprescindible) nos fuimos de excursión. El día amaneció nublado en la costa así que tiramos al monte como las cabras, nos recomendaron un paseo cerca de las Cañadas del Teide para ver nada menos que un “Paisaje Lunar”.

Unos 3km después de haber pasado el pueblo de Vilaflor, empieza un camino de tierra por el que anduvimos una media horita en coche, unos coches aparcados indicaron que hasta allí podíamos llegar, ¡¡el resto era caminar!!

El camino de “Los Escurriales” o el Paisaje Lunar es una ruta circular muy sencilla de unos 7km, la verdad es que sudamos la gota gorda bajo el sol canario cuesta arriba y cuesta abajo pero valió la pena, no sólo por lo que encontramos al final, sino como por el camino en sí: a veces bosque, a veces desierto, la montaña a un lado y la costa al otro cubierta por un manto de nubes. Silencio absoluto. Nosotros y las lagartijas que se escabullían asustadas a nuestro paso.

La recompensa: ¡La Luna!, un valle con curiosas formaciones de cenizas volcánicas erosionadas, la pega es que sólo las vimos desde el mirador, yo quería bajar pero desde donde estábamos sólo veía un precipicio, sabemos que hay una forma de bajar allá abajo, pero la descubriremos la próxima vez… la niebla de la costa empieza a subir hacia las montañas, es hora de irse junto al mar.

 

23 de Abril de rd

Curiosidades sevillanas

¡Hola! Estamos recién llegados de Tenerife y preparando nuestras nuevas entradas, pero os dejamos de momento con una que se nos había quedado en el tintero: ¿es que Sevilla no tiene cosas curiosas? ¡Sí que tiene claro! 

  • Las aceras: pues sí, estas miniaceras de la zona vieja no están pensadas para cruzarse a nadie de frente!! En fila india y sin salirse que vienen coches!! Pero tienen su gracia ¿o no?

 

  • Mucho se divierten estos sevillanos: y es que aquí a la gente le va la marcha, sino pasaros un sábado por la tarde por los alrededores del puente de Triana. Los jardines de Montesinos son una fiesta, ¿no son las 8 de la tarde un poco pronto para semejante botellón? Pero luego llega el domingo al mediodía y la Plaza del Salvador parece una romería: tapitas y cañitas para todos ¡Ole!

 

  • Romero de la suerte: ya se que esto no sucede sólo en Sevilla sino en muchos otros lugares del sur. Merodeando los sitios más turísticos se apostan estas mujeres, romero en mano, esperando incautos transeúntes. Lo primero es enchufarte el romero en la mano, que es un regalo que da suerte y no debes rechazar, y lo segundo leerte la mano. Hasta ahí está bien, y hasta es interesante, pero hace años acepté uno de estos regalos y la mujer se indignó porque me negué a darle 500 pesetas, ¿habrán cambiado las cosas?, no lo se, pero yo no pico más.

  • Almohadas a la carta: esto sí no lo habíamos visto en ningún otro hotel. En el Barceló Renacimiento tienen carta de almohadas para que pidas la que más te gusta, guay ¿no?

 

  • Anuncios con solera: ¿seguirán cobrando estas multas por poner carteles en pesetas?
  • La doble fila: no nos movimos en coche pero nos han dicho que en esta ciudad se utiliza aun el sistema de dejar el coche sin freno de mano, en doble fila, para que el que tiene que salir lo mueva empujando. ¡Y es que el aparcamiento está fatal! Es práctico, sólo que al llegar a la calle tienes que encontrar tu coche :-).