Marta y Juan

Asesores Ejecutivos de a dónde vamos este finde

Creado en 29 Junio 2009

29 de Junio de th

Continúa el paseo

Tras la comida subimos la colina que domina la ciudad hasta el Castillo de Gibralfaro, tal vez los escasos restos del castillo no sean muy interesantes, pero las vistas desde aquí son inmejorables. Dicen que incluso se puede divisar la cordillera africana del Rif ¡madre mía!, aunque el día tiene que estar muy claro para ello.

El paseo que desciende desde el Castillo hasta la Alcazaba ofrece una inmejorable vista del puerto y de la arquitectura de la ciudad, con su precioso ayuntamiento neoclásico a la cabeza. Sin embargo, el pasado de Málaga se puede disfrutar atrapado en los artesonados, las arcadas y los jardines árabes de la alcazaba y en su cercano teatro romano, cuanta historia en tan poco espacio ¿no?

No pudimos dejar de visitar el museo Picasso, donde ofrecen unas visitas guiadas gratuitas de lo más original. La idea es generar un debate sobre la interpretación de las obras, y sólo al final conocer las historia real de la obra y la interpretación del artista, en caso de que esta sea conocida, claro. Nos dio una visión mucho más interesante y personal del arte del genio malagueño.

Nos pilló la hora de la cena perdidos de nuevo por el centro histórico, donde una vez más nos vimos sorprendidos por la devoción de los malagueños. Nos encontramos con una hermandad que transportaba las imágenes de su Cristo y su Virgen camino de su iglesia, cada una acompañada de su propia banda, sus costaleros y sus hileras de devotos portando cirios. El conjunto era tan sobrecogedor, tan solemne, que nos quedamos un rato a observar el interminable y lento caminar del grupo, dejando regueros de cera y olor a incienso a su paso.

26 de Junio de th

Paseo Malagueño

Estábamos listos para empaparnos del encanto de esta ciudad donde se respira alegría y devoción por los cuatro costados. Desde la bonita alameda central, abarrotada de floristas, nos dejamos perder por las calles del centro, camino de la calle Larios: arteria social de la ciudad.

No tardamos en encontrarnos lo que creíamos que era una procesión, pero nada más lejos de la realidad, eran rocieros camino de la ermita de la virgen del Rocío. Ataviados con sus trajes de faralaes, peinetas y medallas, acompañaban a un interminable desfile de carretas, cada una de ellas, una fiesta ambulante. A cada paso paraban y cantaban para deleite de los turistas, como nosotros, que contemplábamos curiosos la escena.

El tentempié perfecto nos lo tomamos en el pasaje de Chinitas, donde estuvo el popular café que Lorca cantó en su poesía. En una de sus múltiples terrazas paramos para tomar una cañita y una tortilla de camarón, de las ricas ricas.

Para comer, nuestros amigos Alberto, Ellie y Cloe, nos llevaron a la cercana Fuengirola donde tapeamos en el barrio de los Boliches, junto a la playa. La estrella fueron las berenjenas fritas con miel de caña y el cúlmen el helado de “Málaga Virgen” de la heladería Verdú.

Pero todavía quedaba mucho que ver, y volvimos a la ciudad por la tarde.

25 de Junio de th

Toma de contacto

Anonadados, así nos quedamos en la puerta del hotel Barceló Málaga: un hombre de mediana edad surgió de la planta superior deslizándose por… ¿un tobogán? Cuando ya creíamos haberlo visto todo en modernidad y diseño en nuestro recorrido por otros tantos hoteles… llegamos a Málaga.

Era tarde así que no teníamos ya mucho tiempo para salir a pasear pero sí para disfrutar de este hotel, ubicado en la estación del AVE malagueño, donde el diseño no está reñido con la comodidad. Un tobogán, que en realidad es una escultura de Jordi Torres, une el salón de desayunos con recepción, aterrizando a la altura del B-Lounge: el sorprendente y ultramoderno bar del hotel.

En una especie de iglú de gresite disfrutamos de una tranquila copa, era un lugar bastante íntimo y la luz iba cambiando poco poco de un color a otro… ¡¡Qué buena manera de cargar las pilas para nuestro asalto malagueño!!. Aquí empieza nuestra visita.

24 de Junio de th

Curiosidades tinerfeñas

De acuerdo, os tenemos completamente abandonados, pero lo cierto es que hemos estado fuera algún tiempo, ¿dónde? Viajando claro.

Nuestra crónica de Málaga está ya calentita y recién salida del horno, pero os dejamos mientras tanto unas pocas curiosidades de la “isla afortunada” de Tenerife.

  • La montaña agujereada: ¿puede alguien, por favor, resolvernos esta terrible duda? ¿Por qué demonios está así de agujerada esta montaña del pueblo de Las Portelas, en la zona de Masca? No conseguimos averiguar qué había provocado este aspecto tan marciano a este extraño montículo.

  • Las tuberías: la verdad es que afean un poco la vista, pero alguna razón tiene que haber para que estas tuberías (imaginamos que de agua) atraviesen aquí y allá la carretera, estaban por todas partes.
  • Comiendo Lapas: os lo dijimos en la entrada gastronómica, pero teníamos que resaltarlo en esta entrada de curiosidades, aquí las lapas de las rocas, ¡se comen!. Y oye ¡están buenas!
  • Arena negra: todo el mundo lo sabe, aunque los atlánticos no dejamos de sorprendernos cuando vemos la curiosa arena volcánica de las islas. Parece que mancha más, pero sólo es arena. El inconveniente real es que cuando pega el sol quema como si fuera uno a perder las plantas de los pies.

  • Vegetación: como cabe esperar, a esta distancia de la península no toda la vegetación que nos encontramos nos resulta familiar, sin duda eso le añade encanto a este paraíso tan lejano y a la vez tan cercano.
23 de Junio de rd

Playa, Playa, Playa!!

Eso eso…. que uno viene también a Canarias a darse un bañito o no? Así que nos recorrimos la costa tinerfeña y preguntamos por los mejores lugares para darse un baño.

Puertito adejeUno de esos lugares, con mención especial para los buceadores, es el Puertito de Adejé, al suroeste, cerca de Armeñime. Esta pequeña bahía por la que parecen no haber pasado los últimos años de expansión inmobiliaria, parece ser un lugar muy recomendable para bucear o hacer snorkelling. Hasta allí nos fuimos buscando una tienda de alquiler de equipos que nos aseguraron que había en el pueblo, pero al llegar allí nada de nada. Así que si vais, llevaos el equipo.

También es cierto que ese día nos perdimos poco, preguntamos a unos buceadores y nos dijeron que el mar de fondo de los días previos había movido mucho la arena y la visibilidad era muy escasa, aún así nos confirmaron que esa bahía era un buen lugar para disfrutar del mundo submarino.

Pero no sólo investigamos por el sur, también por el norte. Cerca del Puerto de la Cruz, nos recomendaron la Playa Bollullo, pero el mar volvía a no estar de nuestro lado. La fuerza de las olas y de la resaca se reflejaban en la bandera roja que ondeaba en esta playa del propio Puerto. Pero no todo estaba perdido…

¡Nosotros no nos íbamos de allí sin darnos un baño!, a escasos metros de donde estábamos, teníamos nuestra salvación: los Lagos Martiánez. Son en realidad unas piscinas públicas de agua salada, diseñadas por el arquitecto Manrique, autor de otras maravillosas obras en su Lanzarote natal, conjugando siempre arte y naturaleza. Este enorme centro de ocio tiene entre sus joyas este inmenso lago artificial de 33000 metros cuadrados, eso sí, hay que pagar unos euros por entrar, por 3 eurillos incluso tienes hamaca, a juzgar por las fotos valen la pena ¿no?