Marta y Juan

Asesores Ejecutivos de a dónde vamos este finde

Creado en 5 Enero 2010

5 de Enero de th

Curiosidades berlinesas

Todo aquello que nos ha impresionado de una ciudad tan interesante como Berlín:

  • Ampelmann: todo un icono. El hombrecillo de los semáforos de Alemania del este que “invadió” pacíficamente la Alemania reunificada. Ha saltado de los semáforos a las camisetas y todo tipo de souvenirs, con su propia tienda de “merchandising” y todo.

  • Estanterías vacías: un curiosísimo memorial en el suelo de la Bebelplatz recuerda el lugar donde el régimen Nazi quemó casi 30.000 libros en mayo del año 1933. Una sala en el subsuelo de la plaza contiene estanterías vacías en las que cabrían esos 30.000 libros y en una placa cercana se puede leer: “Donde se queman libros se termina quemando a la gente (Heinrich Heine)”.

  • Marx vs Lenin: cerca de la entrada del Pergamon Museum encontramos, en la calle, este curioso dibujo en el que encontramos a Lenin convirtiéndose en Karl Marx al dejarse crecer el pelo… ¡vaya! Le preguntamos a San Google y nos contó que es una obra de un artista húngaro llamado Gyula Pauer, escultor y artista conceptual que acuñó el término de pseudo-arte. Esta obra denominada, claro está, Marx-Lenin, fue creada para una exposición denominada “Prácticas Subversivas”.

  • Tuberías rosas: un taxista nos dijo que estas coloridas tuberías las usaban para drenar el agua en la construcción de edificios y que por tanto eran temporales… la causa de que fueran tan poco discretas no nos la explicó.
3 de Enero de rd

Nuestro berlín favorito

Visitar Berlín en un fin de semana es algo apresurado, pero si uno se organiza bien puede disfrutar en dos o tres días los lugares más emblemáticos y fascinantes de la ciudad. Ya os recomendamos el tour “gratuito” de New Berlin Tours en otra entrada sobre Berlín, nos parece una buena manera de hacerse una idea global y lanzarse luego en solitario a conocer la ciudad.

Ishtar

Los amantes de los museos ya sabrán que en Berlín hay una isla llamada “La Isla de los Museos”, muy significativo. Y aunque la posibilidad de contemplar el fabuloso busto de Nefertiti (recientemente trasladado al Neues Museum) resulta muy atractiva, nosotros escogimos el Pergamon Museum. Este no es un museo convencional, aquí no se muestran trozos de edificios para que nos podamos imaginar la grandeza de las construcciones antiguas, aquí los monumentos han sido reconstruidos y aunque no todas las piezas sean originales, el efecto conseguido es realmente grandioso. ¿Cómo si no describiríais la experiencia de trepar por las escaleras del Altar de Pérgamo, cruzar la fachada del mercado Romano de Mileto o atravesar la puerta de Ishtar con sus vidriados ladrillos de color azul, una de las entradas a la ciudad de Babilonia…?

Una visita imprescindible es un paseo por el “East Side Gallery”. Entre las estaciones de Ostbahnhof y Warschauer Strasse se encuentra este tramo de algo más de un kilómetro del muro de Berlín, con sus ya famosas pinturas de artistas de todo el mundo, recientemente restauradas por el aniversario de “la caída”. Un lugar terrorífico convertido ahora en lienzo que recuerda los grandes errores del ser humano.

Otro lugar muy interesante es el parlamento alemán o Reichstag, reconstruido tras la guerra, y coronado por la emblemática cúpula de cristal de Norman Foster. La cúpula no sólo aporta luz natural a la sala de plenos sino que también, según dicen, permite a los parlamentarios recordar quién los ha puesto en su sillón: con sólo mirar hacia arriba verán las caras de los curiosos ciudadanos que observan a traves de los cristales, bonita metáfora. Si vais a visitar la cúpula, sabed que es gratis y que las colas pueden ser kilométricas así que conviene ir bien temprano.

Una de nuestras plazas favoritas de la ciudad es la Gendarmenmarkt, en cuyo centro se haya la Konzerthaus, sede de la Orquesta Sinfónica de Berlín, y a ambos lados, en espejo, dos iglesias muy similares: la Catedral Francesa a la izquierda, y la Catedral Alemana a la derecha. Ambas fueron construidas para ser los centros de culto de las comunidades hugonota y protestante del siglo de XVIII respectivamente, un ejemplo de pluralidad y convivencia. Durante las Navidades gran parte de la plaza está ocupada por uno de los innumerables mercadillos Navideños berlineses que, aunque dificultan un poco la visibilidad del conjunto, alegran un monton… aunque sólo sea por el vino caliente :-).

Por último nos gustaría mostraros una de nuestras postales favoritas de Berlin, se trata de la vista nocturna desde el puente de Mühlendamm: hacia el norte se puede ver, en el margen derecho del río, el pintoresco nikolaiviertel con sus bares y terrazas, y las agujas de la iglesia de San Nicolás sobresaliendo junto a la torre de televisión, al fondo, la imagen iluminada de la catedral, la Berliner Dom. ¿No es precioso?