Marta y Juan

Asesores Ejecutivos de a dónde vamos este finde

Resultados para la categoría ‘Mi viaje a Tenerife’

24 de Junio de th

Curiosidades tinerfeñas

De acuerdo, os tenemos completamente abandonados, pero lo cierto es que hemos estado fuera algún tiempo, ¿dónde? Viajando claro.

Nuestra crónica de Málaga está ya calentita y recién salida del horno, pero os dejamos mientras tanto unas pocas curiosidades de la “isla afortunada” de Tenerife.

  • La montaña agujereada: ¿puede alguien, por favor, resolvernos esta terrible duda? ¿Por qué demonios está así de agujerada esta montaña del pueblo de Las Portelas, en la zona de Masca? No conseguimos averiguar qué había provocado este aspecto tan marciano a este extraño montículo.

  • Las tuberías: la verdad es que afean un poco la vista, pero alguna razón tiene que haber para que estas tuberías (imaginamos que de agua) atraviesen aquí y allá la carretera, estaban por todas partes.
  • Comiendo Lapas: os lo dijimos en la entrada gastronómica, pero teníamos que resaltarlo en esta entrada de curiosidades, aquí las lapas de las rocas, ¡se comen!. Y oye ¡están buenas!
  • Arena negra: todo el mundo lo sabe, aunque los atlánticos no dejamos de sorprendernos cuando vemos la curiosa arena volcánica de las islas. Parece que mancha más, pero sólo es arena. El inconveniente real es que cuando pega el sol quema como si fuera uno a perder las plantas de los pies.

  • Vegetación: como cabe esperar, a esta distancia de la península no toda la vegetación que nos encontramos nos resulta familiar, sin duda eso le añade encanto a este paraíso tan lejano y a la vez tan cercano.
23 de Junio de rd

Playa, Playa, Playa!!

Eso eso…. que uno viene también a Canarias a darse un bañito o no? Así que nos recorrimos la costa tinerfeña y preguntamos por los mejores lugares para darse un baño.

Puertito adejeUno de esos lugares, con mención especial para los buceadores, es el Puertito de Adejé, al suroeste, cerca de Armeñime. Esta pequeña bahía por la que parecen no haber pasado los últimos años de expansión inmobiliaria, parece ser un lugar muy recomendable para bucear o hacer snorkelling. Hasta allí nos fuimos buscando una tienda de alquiler de equipos que nos aseguraron que había en el pueblo, pero al llegar allí nada de nada. Así que si vais, llevaos el equipo.

También es cierto que ese día nos perdimos poco, preguntamos a unos buceadores y nos dijeron que el mar de fondo de los días previos había movido mucho la arena y la visibilidad era muy escasa, aún así nos confirmaron que esa bahía era un buen lugar para disfrutar del mundo submarino.

Pero no sólo investigamos por el sur, también por el norte. Cerca del Puerto de la Cruz, nos recomendaron la Playa Bollullo, pero el mar volvía a no estar de nuestro lado. La fuerza de las olas y de la resaca se reflejaban en la bandera roja que ondeaba en esta playa del propio Puerto. Pero no todo estaba perdido…

¡Nosotros no nos íbamos de allí sin darnos un baño!, a escasos metros de donde estábamos, teníamos nuestra salvación: los Lagos Martiánez. Son en realidad unas piscinas públicas de agua salada, diseñadas por el arquitecto Manrique, autor de otras maravillosas obras en su Lanzarote natal, conjugando siempre arte y naturaleza. Este enorme centro de ocio tiene entre sus joyas este inmenso lago artificial de 33000 metros cuadrados, eso sí, hay que pagar unos euros por entrar, por 3 eurillos incluso tienes hamaca, a juzgar por las fotos valen la pena ¿no?

 

10 de Mayo de th

Gastronomía Tinerfeña

papasJe je je je… tanto paseo abre el apetito que no veas… En el buffet del hotel saqueábamos continuamente las fuentes de “papas arrugás” con mojo, mejor el verde que no pica tanto…pero claro el rojo es tremendamente sabroso. Un camarero nos contó que la manera tradicional de hacer mojo es con un mortero y a mano, pero que ya sólo su abuela lo hacía así.

Preguntamos por un buen restaurante alejado de los lugares turísticos, un restaurante al que fueran canarios, y lo encontramos en el pueblo de Granadilla de Abona, a la altura de El Médano pero hacia la montaña. Allí descubrimos la Tasca La Cantera (c/La Cantera nº 5-7), un restaurante construido al abrigo de una enorme roca, mitad cueva mitad casa, y lo mejor: comida casera, de la que se hace con cariño.

La canteraGracias Andres

Allí Andrés nos preparó entre otras unas lapas a la plancha, sí, habéis oído bien: esas conchitas que se pegan a las rocas en la playa, pues ¡en Canarias se las comen!. La verdad es que tenemos que decir que no estaban nada mal,  acompañadas de un majadito de perejil y ajo, un sabor sorprendente y muy fuerte.

Bubango relleno

Yo triunfé con un “bubango” relleno, este calabacín redondito repleto de carne bien condimentada… mmmm. En general hemos visto que aquí lo que gusta es la comida bien fuerte, sin remilgos, mejor tener un estómago resistente para disfrutarlo.

Por la noche nos tomamos una copa en el bar Las Brujas, en el pueblo de Las Galletas. Si no nos lo hubieran recomendado os juro que no nos hubiéramos atreviso a entrar en este lugar. Al meternos por un descampado de tierra junto a la gasolinera solo veíamos una luz al fondo del camino ¿seguro que ahí nos podemos tomar una copa? Vencimos nuestros temores y entramos, efectivamente era un bar y muy agradable. Nos tomamos un roncito charlando con el dueño, un tipo muy amable, mientras su amigo brasileño pinchaba buena música. ¿Queréis saber que nos tomamos? Un ron Arehucas claro!!

3 de Mayo de rd

Costa salvaje

Los gigantesLa niebla se levantó y bajamos a disfrutar de la más salvaje y abrupta costa de Tenerife: la costa oeste, allí donde se terminan las playas y empiezan los acantilados, “Los Gigantes” los llaman. Un poco más al norte pasamos por Santiago del Teide donde tuvimos que tomar una decisión: carretera buena o Masca.

Por supuesto ¡¡Masca!!! Esta zona de la isla, de vertiginosas paredes que caen sobre el mar y carreteras de curvas imposibles fue una de nuestras preferidas. Aquí el ser humano es pequeñito, la naturaleza es más poderosa y las carreteras no pueden más que ir y venir salvando a duras penas lo abrupto del terreno, simplemente precioso.

Siii es el Teide

Al poco de dejar el pueblo de Santiago pasamos por un mirador: a un lado el mar, y a otro el Teide…sólo que este se nos resistía cubierto por las nubes… esperamos un poco y apareció!! Juan no me creía…yo creo que detrás de esas nubes lo que se ve es el Teide, efectivamente, ahí está!!

Menudo letrero!

Las interminables curvas nos llevaron hasta la costa norte y allí tomamos una carretera hacia el cabo de Teno, dudamos ante un cartel que decía literalmente: “aquel que conduzca más allá de este punto lo hace bajo su responsabilidad”, ¡glups!  Parece ser que esta carretera es peligrosa por posibles desprendimientos en condiciones de fuerte lluvia o viento…¿y cuando no hace viento aquí?

Uno se cree un valiente aventurero adentrándose por esta carretera que bordea el acantilado, el cual parece que se te vaya a caer encima, pero la cantidad de familias que aparcaban sus coches en el faro de Teno (la punta más occidental de la isla) nos pusieron pronto en nuestro sitio…de valientes na de na.

En punta Teno lo que si puede pasarte es que salgas volando, el viento y las olas baten con fuerza sobre esta punta de tierra, seguimos sintiéndonos pequeñitos ante tanta grandiosidad. Naturaleza 1 - Seres Humanos 0.

 

26 de Abril de th

Pedacitos de luna

¡¡Ya estamos de vuelta!! Y vamos por el viaje número 10, nada menos. Este ha sido el más alejado de todos pero noooo no hemos salido de España. Hemos ido a ese pedacito de tierra africana a miles de kilómetros de la península. ¿Las “islas afortunadas” las llaman, por algo será no?

Teide al fondoPiscina del hotel

Nos alojamos al sur de la isla de Tenerife, en la zona de la Playa de las Américas, es una de las zonas más turísticas de la Isla, donde la explosión urbanística ha hecho auténticos estragos. Para gustos hay colores, pero a nosotros este estilo de vacaciones no nos convence mucho: hoteles, resorts, apartamentos y guiris… muchos muchos guiris, restaurantes turísticos y tiendas de souvenirs…

Así que sólo nos quedamos el tiempo justo para refrescarnos en la piscina del hotel y con nuestro coche alquilado (imprescindible) nos fuimos de excursión. El día amaneció nublado en la costa así que tiramos al monte como las cabras, nos recomendaron un paseo cerca de las Cañadas del Teide para ver nada menos que un “Paisaje Lunar”.

Unos 3km después de haber pasado el pueblo de Vilaflor, empieza un camino de tierra por el que anduvimos una media horita en coche, unos coches aparcados indicaron que hasta allí podíamos llegar, ¡¡el resto era caminar!!

El camino de “Los Escurriales” o el Paisaje Lunar es una ruta circular muy sencilla de unos 7km, la verdad es que sudamos la gota gorda bajo el sol canario cuesta arriba y cuesta abajo pero valió la pena, no sólo por lo que encontramos al final, sino como por el camino en sí: a veces bosque, a veces desierto, la montaña a un lado y la costa al otro cubierta por un manto de nubes. Silencio absoluto. Nosotros y las lagartijas que se escabullían asustadas a nuestro paso.

La recompensa: ¡La Luna!, un valle con curiosas formaciones de cenizas volcánicas erosionadas, la pega es que sólo las vimos desde el mirador, yo quería bajar pero desde donde estábamos sólo veía un precipicio, sabemos que hay una forma de bajar allá abajo, pero la descubriremos la próxima vez… la niebla de la costa empieza a subir hacia las montañas, es hora de irse junto al mar.