La niebla se levantó y bajamos a disfrutar de la más salvaje y abrupta costa de Tenerife: la costa oeste, allí donde se terminan las playas y empiezan los acantilados, “Los Gigantes” los llaman. Un poco más al norte pasamos por Santiago del Teide donde tuvimos que tomar una decisión: carretera buena o Masca.
Por supuesto ¡¡Masca!!! Esta zona de la isla, de vertiginosas paredes que caen sobre el mar y carreteras de curvas imposibles fue una de nuestras preferidas. Aquí el ser humano es pequeñito, la naturaleza es más poderosa y las carreteras no pueden más que ir y venir salvando a duras penas lo abrupto del terreno, simplemente precioso.
Al poco de dejar el pueblo de Santiago pasamos por un mirador: a un lado el mar, y a otro el Teide…sólo que este se nos resistía cubierto por las nubes… esperamos un poco y apareció!! Juan no me creía…yo creo que detrás de esas nubes lo que se ve es el Teide, efectivamente, ahí está!!
Las interminables curvas nos llevaron hasta la costa norte y allí tomamos una carretera hacia el cabo de Teno, dudamos ante un cartel que decía literalmente: “aquel que conduzca más allá de este punto lo hace bajo su responsabilidad”, ¡glups! Parece ser que esta carretera es peligrosa por posibles desprendimientos en condiciones de fuerte lluvia o viento…¿y cuando no hace viento aquí?
Uno se cree un valiente aventurero adentrándose por esta carretera que bordea el acantilado, el cual parece que se te vaya a caer encima, pero la cantidad de familias que aparcaban sus coches en el faro de Teno (la punta más occidental de la isla) nos pusieron pronto en nuestro sitio…de valientes na de na.
En punta Teno lo que si puede pasarte es que salgas volando, el viento y las olas baten con fuerza sobre esta punta de tierra, seguimos sintiéndonos pequeñitos ante tanta grandiosidad. Naturaleza 1 - Seres Humanos 0.
















respecto al alojamiento en tenerife, en efecto, si no les gusta una zona turística, es una pena que no tuvieran la posibilidad de quedarse en cualquiera de los pequeños hoteles rurales que se encuentran en los pueblos de la isla tanto en la zona sur o en la norte ya que son de excelente calidad con todo el confort que un viajero necesita . Si el bolsillo se los permite también hay una larga y variada oferta hotelera para el turista que huye de las masas. los hoteles están reconvirtiendo parte de sus instalaciones en villas o zonas de habitaciones para viajeros más exigentes donde encuentran un oasis de confort y tranquilidad. En lo referente a la gastronomía la verdad es que en tenerife últimamente hay una infinidad de sitios estupendos, sin ir más lejos este año uno de los premio nacionales en la feria de gastronomía en madrid se lo ganó el chef del restaurante amaranto un sitio maravilloso que no deben dejar de visitar
Comentario de bali castro — Junio 14, 2009 @ 8:53 pm