Todo aquello que nos ha impresionado de una ciudad tan interesante como Berlín:
- Ampelmann: todo un icono. El hombrecillo de los semáforos de Alemania del este que “invadió” pacíficamente la Alemania reunificada. Ha saltado de los semáforos a las camisetas y todo tipo de souvenirs, con su propia tienda de “merchandising” y todo.
- Estanterías vacías: un curiosísimo memorial en el suelo de la Bebelplatz recuerda el lugar donde el régimen Nazi quemó casi 30.000 libros en mayo del año 1933. Una sala en el subsuelo de la plaza contiene estanterías vacías en las que cabrían esos 30.000 libros y en una placa cercana se puede leer: “Donde se queman libros se termina quemando a la gente (Heinrich Heine)”.
- Marx vs Lenin: cerca de la entrada del Pergamon Museum encontramos, en la calle, este curioso dibujo en el que encontramos a Lenin convirtiéndose en Karl Marx al dejarse crecer el pelo… ¡vaya! Le preguntamos a San Google y nos contó que es una obra de un artista húngaro llamado Gyula Pauer, escultor y artista conceptual que acuñó el término de pseudo-arte. Esta obra denominada, claro está, Marx-Lenin, fue creada para una exposición denominada “Prácticas Subversivas”.


















