Si existe una tradición inglesa que nos llama la atención a los latinos es esa de tomarse un té a las cinco de la tarde, y es que nosotros aun estamos haciendo la digestión cuando aquí se reúnen para este evento social tan goloso. Por supuesto no queríamos perdérnoslo.
Nos recomendaron un par de sitios. El Hotel Claridge en Mayfair tenía un inconveniente (además del precio) y es que exigen etiqueta, por lo que Richoux en Picadilly Street parecía el sitio ideal.
El menú incluía varias opciones, pero una de ellas era Traditional Afternoon Tea, y fuimos a por ella. Luego nos alegramos de haber pedido sólo uno para compartir porque de habernos pedido uno para cada uno habrían tenido que sacarnos de allí con grúa.
Nos trajeron un soporte con dos pisos, como un frutero antiguo, con cuatro sandwiches (salmón, huevo-mayonesa, pepino y pollo), dos scones (una especie de bollitos), clotted cream (la joya de la corona, una crema entre mantequilla y nata que quita el sentío), mermelada de fresas, dos pedazos de bizcocho de frutas… y por supuesto, una taza de té.
Para cuando terminas, piensas que ya has comido y cenado por dos días y miras a tu alrededor pensando ¿cómo es que no están más gordos? Nuestra recomendación es pasar de los sandwiches que no son nada especial y pedir sólo un Cream Tea. Este incluye té y scones con mermelada y crema, que es lo que está realmente bueno. Por cierto que el precio de este último era 8,26 libras, y del completito 16,50 libras.
Seguro que vosotros tenéis otras experiencias y recomendaciones para tomarse un rico té a las cinco de la tarde, nos encantaría que nos las contaseis, para probarlas la próxima vez.














Me encantan los scones, y sin son con clotted cream y mermelada…es que están de muerte!
Comentario de Patricia — Noviembre 13, 2008 @ 9:00 pm