Visitar Berlín en un fin de semana es algo apresurado, pero si uno se organiza bien puede disfrutar en dos o tres días los lugares más emblemáticos y fascinantes de la ciudad. Ya os recomendamos el tour “gratuito” de New Berlin Tours en otra entrada sobre Berlín, nos parece una buena manera de hacerse una idea global y lanzarse luego en solitario a conocer la ciudad.
Los amantes de los museos ya sabrán que en Berlín hay una isla llamada “La Isla de los Museos”, muy significativo. Y aunque la posibilidad de contemplar el fabuloso busto de Nefertiti (recientemente trasladado al Neues Museum) resulta muy atractiva, nosotros escogimos el Pergamon Museum. Este no es un museo convencional, aquí no se muestran trozos de edificios para que nos podamos imaginar la grandeza de las construcciones antiguas, aquí los monumentos han sido reconstruidos y aunque no todas las piezas sean originales, el efecto conseguido es realmente grandioso. ¿Cómo si no describiríais la experiencia de trepar por las escaleras del Altar de Pérgamo, cruzar la fachada del mercado Romano de Mileto o atravesar la puerta de Ishtar con sus vidriados ladrillos de color azul, una de las entradas a la ciudad de Babilonia…?
Una visita imprescindible es un paseo por el “East Side Gallery”. Entre las estaciones de Ostbahnhof y Warschauer Strasse se encuentra este tramo de algo más de un kilómetro del muro de Berlín, con sus ya famosas pinturas de artistas de todo el mundo, recientemente restauradas por el aniversario de “la caída”. Un lugar terrorífico convertido ahora en lienzo que recuerda los grandes errores del ser humano.
Otro lugar muy interesante es el parlamento alemán o Reichstag, reconstruido tras la guerra, y coronado por la emblemática cúpula de cristal de Norman Foster. La cúpula no sólo aporta luz natural a la sala de plenos sino que también, según dicen, permite a los parlamentarios recordar quién los ha puesto en su sillón: con sólo mirar hacia arriba verán las caras de los curiosos ciudadanos que observan a traves de los cristales, bonita metáfora. Si vais a visitar la cúpula, sabed que es gratis y que las colas pueden ser kilométricas así que conviene ir bien temprano.
Una de nuestras plazas favoritas de la ciudad es la Gendarmenmarkt, en cuyo centro se haya la Konzerthaus, sede de la Orquesta Sinfónica de Berlín, y a ambos lados, en espejo, dos iglesias muy similares: la Catedral Francesa a la izquierda, y la Catedral Alemana a la derecha. Ambas fueron construidas para ser los centros de culto de las comunidades hugonota y protestante del siglo de XVIII respectivamente, un ejemplo de pluralidad y convivencia. Durante las Navidades gran parte de la plaza está ocupada por uno de los innumerables mercadillos Navideños berlineses que, aunque dificultan un poco la visibilidad del conjunto, alegran un monton… aunque sólo sea por el vino caliente :-).
Por último nos gustaría mostraros una de nuestras postales favoritas de Berlin, se trata de la vista nocturna desde el puente de Mühlendamm: hacia el norte se puede ver, en el margen derecho del río, el pintoresco nikolaiviertel con sus bares y terrazas, y las agujas de la iglesia de San Nicolás sobresaliendo junto a la torre de televisión, al fondo, la imagen iluminada de la catedral, la Berliner Dom. ¿No es precioso?











