Marta y Juan

Asesores Ejecutivos de a dónde vamos este finde

17 de Febrero de th

Barcelona o el Londres mediterráneo

Empezamos el domingo en el Mercado de libros de Sant Antoni. Un paraíso para cualquier amante de la lectura. Novelas nuevas y de segunda mano, infantiles, o libros de viajes y cocina a precios imbatibles, es difícil salir del mercado sin haber comprado alguno.

Sant AntoniMercadillo de libros

Tras las compras, paseo al solete por las Ramblas, siempre repletas de gente, y por el Paseo de Gracia donde a cada paso puede uno disfrutar de la fantástica arquitectura de la ciudad. Fuimos a parar a la Plaza del Sol en el Barrio de Gracia, ¡¡ya apetecía tomarse unas cañas en una terracita después del invierno que llevamos!!

Paisaje UrbanoMitica rambla

A estas alturas ya nos habíamos dado cuenta de un detalle: esta ciudad cada vez es más multicultural. Anoche, de marcha por los garitos del Born era tan fácil oír español o catalán como inglés, italiano o francés. Y nada más entrar en el hotel vimos a un empleado ataviado con un fabuloso turbante sikh, lo que me recordó la primera vez que aterricé en Heathrow, en mis años de estudiante,  alucinando con la diversidad racial.

Definitivamente, Barcelona se parece cada vez más a Londres… sólo que bañada por el mediterráneo (mmm ¡¡qué importante diferencia!!). Por otro lado, en Londres sería difícil disfrutar de la escalibada, fuets y butifarras que nos tomamos en una agradable vinoteca del barrio Gótico (La Vinateria del Call, Domenec del Call,9). Y menos aún de la auténtica crema catalana, ojo que no se admiten imitaciones, ¡¡menudo subidón de azúcar!!!

Vinateria del callAmiguetes en gracia

Pero en Londres sí encontraríamos la comida palestina del último mediodía por Gracia, después de las cañitas y del paseo con algunos de nuestros amiguetes Barceloneses. Desde luego las opciones aquí son infinitas.

Sin tiempo para más nos fuimos al aeropuerto, pero ya en el avión teníamos ganas de volver a una ciudad cada vez más europea, más moderna. Cada vez mejor, siempre un acierto. Así es Barcelona.

16 de Febrero de th

¡Calçotada!

En efecto, aprovechamos que la época de los calçots acababa de empezar (febrero-marzo) y nos dimos un auténtico homenaje a la catalana. ¿Y qué son los calçots? os preguntaréis. Pues son esta especie de puerro o más bien cebolla alargada que se come en Cataluña en esta época del año, de una forma bastante curiosa que ahora os contaremos.

La Casa del Bosccalçots

Nos encontrábamos en medio del Parque Natural del Montseny, habíamos llegado a esta pequeña casa del bosque (Casa del bosc) caminando algo más de hora y media…así que…¡¡estábamos hambrientos!!

Nos esperaba un acogedor ambiente y una auténtica calçotada. Lo primero es ponerse los baberos, indispensables para no acabar lleno de chorretones de salsa. Mientras asaban los calçots en las brasas fuimos haciendo boca con un poquito de pa amb tomaquet. Poco después nos traían unas bandejas de calçots cubiertos con papel de periódico para no perder el calor. En otras ocasiones nos los trajeron en tejas calientes que también conservan bien la temperatura.

los baberospelando calçots

La técnica es la siguiente: se agarra el calçot por la parte superior, se pela tirando hacia abajo de las capas más externas que lo cubren (generalmente chamuscadas), dejando al descubierto la parte blanca. Acto seguido se sumerge de manera abundante en un recipiente con salsa romesco, y se comen (sólo la parte blanca, no las hojas superiores) a mordiscos, un poco estilo bacanal romana.

calçotadacordero y alcachofas

Mel i MatoLa salsa romesco es uno de los elementos clave pues le da el característico sabor a almendras y tomate que hacen el conjunto delicioso. Cuando ya está uno a punto de reventar, embadurnado y con las manos ennegrecidas por las hojas quemadas, llega el resto de los platos…En nuestro caso una gran bandeja con habas y butifarras, y otra con cordero, patatas asadas con piel y alcachofas.

¡Madre mía! estaba todo buenísimo, y sabía tan casero…, nos sentó de lujo. Aunque no podíamos comer mucho más no nos resistimos a un postre tan típico como el Mel i Mató, o sea miel y requesón… la guinda a una auténtica jornada gastronómica para recordar. No os voy a contar lo contentos que hicimos la ruta inversa hasta llegar a nuestro coche varios kilómetros más allá…pero esta vez…cuesta abajo!!

12 de Febrero de th

Caminata en el Montseny

Eso es, nos hemos ido al monte, en concreto al “monte del sentido común” o mejor dicho al Montseny, ojo, léase “montseñ” (si es que se puede pronunciar) o te dirán con ojillos entornados…-¿a dónde dices que vas? Es un parque natural situado a 40km de Barcelona. La logística nos la proporcionaron Minia y Marcos, nuestros contactos más “campestres” de Barcelona.

Preparados, ListossssYaaaa!!

Hicimos una pequeña ruta que parte de las cercanías del embalse de Vallforners, no fue larga pero si empinada, así que lo dimos todo, y es que la recompensa era grande… teníamos reservada una mesa en La casa del Bosc, un restaurante al que sólo se llega a pie o en 4×4 (tienen un servicio para recoger a los clientes) pero claro, eso no es para valientes como nosotros!!

Bordeamos el embalse y atravesamos el bosque saltando sobre los riachuelos que se formaron por las lluvias de estos días…no es que fuera “al filo de lo imposible” pero se requería cierto equilibrio para no acabar con los pies en el agua.

Castanyer d'en cucSiguiendo el embalse

Dentro del árbolHicimos una parada en un curioso monumento natural, el Castanyer d´en Cuc o “castaño del gusano”. Sálvese quien pueda si esos agujeros en este milenario tronco los ha hecho un gusano de la zona. Es enorme (hemos leído que es el árbol más grande Cataluña…¿quizás?) y está tan hueco que dentro caben varias personas de pie (nosotros en la foto), digno de un cuento de duendes y hadas.

Tras algo menos de dos horas alcanzamos nuestro objetivo…un pequeño rinconcito perdido con vistas al valle donde degustar una comida auténticamente catalana… ¿tenéis curiosidad verdad? Tendréis que esperar a la próxima entrada, pero os adelanto que estamos en época del calçots….

12 de Febrero de th

Redescubriendo Barcelona

¡¡Hemos vuelto!! Ya lo echábamos de menos… el avión, la maleta, el hotel, otra ciudad, otras caras…un fin de semana de desconexión. Vamos, que el lunes costó levantarse como siempre, pero lo hicimos con la sensación de haber aprovechado el tiempo al máximo… ¿A qué cuando uno viaja parece que el tiempo se estira?

Magnifico mirador del hotelHotel Raval

Nos alojamos en el Barceló Raval, donde nuestra compañera Rosa Marquez quería quedarse a vivir… y no es para menos. La ultramoderna decoración nos hace pensar que estamos en el hotel más chic del momento, y la guinda está en la azotea, 360º de mirador sobre la ciudad.

Además la ubicación es perfecta, está a escasos metros de uno de nuestros restaurantes favoritos de Barcelona… supongo que porque es muy de nuestro estilo. Uno de esos lugares con solera, techos altos, barra de piedra, y una sorprendente fusión de platos cubanos y árabes en su menú. Se llama “muy buenas” (Carrer del Carme, 63) y vale tanto para cenar como para tomarse una copa. Para allá nos fuimos nada más dejar las maletas en el hotel.

Fusion Cubana-arabeMuy Buenas

Ya de vuelta y antes de acostarnos, nos tomamos una copa en el bar mientras meditábamos nuestro plan de fin de semana. Lo cierto es que nuestra compañera viajera nos lo puso complicado, y ahora ¿qué os contamos nosotros de Barcelona que no os haya contado ya Rosa? Lo vimos claro… nos vamos al monte!! Pero… para saber más tendréis que esperar a nuestra próxima entrada.

30 de Diciembre de th

Paseo por palma

Siempre habíamos tenido curiosidad por conocer el lugar, de entre todos los de España, donde los reyes deciden cada año pasar sus vacaciones. Y aunque supongo que habrá más razones que las meramente estéticas, creemos que la decisión es muy acertada.

Castillo de bellver

Obviamente no visitamos el palacio de Marivent, pero sí un castillo que siempre me había llamado la atención, el Castillo del Bellver, uno de los pocos castillos del mundo (sino el único) de planta circular. Imagino que el nombre significa “buena vista” y no le falta razón porque desde allí se divisa todo el puerto deportivo de Palma, con sus cientos de barcos, algunos tan grandes que cuesta pensar que sean barcos privados en vez de barcos de pasajeros.

Exterior de la catedralPortada de la catedral

Ya en el centro, nos perdimos la catedral y algunos museos por haber tenido la mala pata de llegar en festivo. Pero nos encantó la arquitectura del edificio de la Lonja (Sa Llotja) que estaba en plena restauración, y pasear por la zona del paseo marítimo, alucinando con las embarcaciones.

Peazo barcazasEso si muchas en venta!!

Aunque para paseo marítimo, el de Puerto Portals. Curioseamos entre aquellos lujosos barcos que parecían edificios flotantes con todo tipo de comodidades. Aunque tenemos que decir que muchos de ellos lucían un cartel de se vende…y es que a todas partes llega la crisis. Toda la línea del mar estaba cubierta de animados restaurantes, terrazas y bares elegantes.

Lucha de titanesPor la noche volvimos a Palma para tomarnos unas copas, todo el mundo nos recomendó ir a un sitio muy especial, el Ábaco, cerca de la Lonja (Sant Joan, 1). Era como entrar en un cuadro, una especie de bodegón viviente…eso sí, el precio de las copas era tan deslumbrante como la recargada decoración….16 euros del ala leve…pero hay que verlo.

 

29 de Diciembre de th

Naturaleza salvaje

Una de nuestras mejores excursiones fue a la punta más septentrional de la isla, sin duda uno de los lugares más salvajes y apartados de ella. El cabo Formentor, allí donde la carretera se acaba. Un paisaje espectacular de rocas, mar y viento.

Miradores yendo a FormentorMenudo vertigo!!

Atravesamos la isla de cabo a rabo en poco tiempo por la estupenda autovía que te lleva casi hasta Alcúdia, y al poco de pasar por el Puerto de Pollença empezamos a subir hacia la montaña. Nos detuvimos en un mirador a la izquierda de la carretera, justo antes de empezar una bajada, estas fueron casi nuestras vistas favoritas. Sobre unas escarpadas paredes de roca veíamos el mar allá abajo, golpeando fuerte, escarbando la piedra. Acantilados a ambos lados y mucho viento, una sensación de libertad absoluta nos recorría el cuerpo.

Macho cabrio en plena naturalezaAlrededores hotel barcelo formentor

Poco después llegamos a la Cala del Pi, con sus aguas azul turquesa. Allí cerquita, entre la espesa vegetación se adivinaba a duras penas un edificio blanco… ¿sabíais que hay aquí un hotelazo Barceló? Pues sí, no pudimos visitar el Barceló Formentor porque estaba cerrado en esa época, pero el lugar parece inmejorable, un emplazamiento realmente escondido, un pequeño paraíso.

Vista desde el faroCala del pi

La carretera todavía seguía sobre vertiginosos acantilados desde los que se divisaban espectaculares calitas azules. Unas cuantas curvas después llegamos al punto más remoto, al faro que finaliza el camino y que señala el cabo Formentor. ¿Cómo llegarían aquí los antiguos fareros, cuando la carretera no era lo que es hoy? Seguro que era toda una aventura llegar a este remoto, salvaje y hermoso lugar.

29 de Diciembre de th

Gastronomía mallorquina

Gateau de almendrasLlegamos a Mallorca con grandes expectativas culinarias… y no fuimos defraudados. Dónde si no puede uno amanecer cada día a base de ensaimada con nueces y almendras eh? Bueno eso yo, que soy de dulce, Juan mientras se relamía untando sobrasada en tostadas. Otro dulce irresistible fue el Gató de Almendras, mucho menos conocido en la península, un bizcocho muuuy sabroso.

Nos encantó esa estupenda costumbre de empezar una comida con un poquito de Pa amb oli (ellos dicen algo así como “pambolí”), unas buenas rodajas de pan con aceite, deliciosas si además le pones un poquito de jamón encima… hay mejor manera de abrir el apetito?? Aunque corre uno el riesgo de que el apetito haya desaparecido tras la segunda rebanada.

Pa amb oliEl pueblo de Génova, cerquita de Palma, es un gran destino gastronómico, con muchos restaurantes recomendables. Fuimos al Mesón Ca´n Pedro, a pesar de que el luminoso rosa en forma de conejo que vimos al llegar nos había echado un poco para atrás. Parece uno de esos sitios que empezó como pequeño mesón de comida casera, pero le fue bien y se convirtió en un emporio con un segundo restaurante de lujillo y un parking digno de una discoteca.

Arroz brut...buenisimoNo sabemos como es el nuevo Ca´n Pedro, pero os aseguramos que el mesón original mantiene mucho de su encanto casero. Allí probamos un Arroz Brut y un cordero con salsa de sobrasada para chuparse los dedos. El primero es un arroz muy caldoso, casi sopa, con carnes, verduras y caracoles entre otros… solo os diré que no somos mucho de caracoles y no dejamos ni uno. El secreto, el sabrosísimo caldo… de muerte.

28 de Diciembre de th

Pueblos con encanto

Escogimos la carretera de la costa noroeste mallorquina y salimos a la aventura. El primer pueblo por el que pasamos, San Telmo, en el punto más occidental, confirmaba nuestras expectativas de encontrar algún pueblo fantasma, ni un alma había en sus calles, solo las ramas que empujaba el viento y algún perro solitario que ladraba a nuestro coche. Pero la cosa se fue animando.

Costa oesteTorre de vigilancia anacronica

Seguimos hacia el norte, con el mar a nuestro lado, viendo como el verde se hacía más intenso a medida que subíamos las montañas. Aquí y allá parábamos en miradores y antiguas torres de vigilancia, dejándonos golpear por el viento que subía el olor a salitre de las olas.

Chopin trabajandoLa cartuja

En Valldemosa, con mucha más actividad, nos dejamos impresionar por su pasado, sus callejuelas antiguas, y su espectacular Cartuja donde Chopin pasó unos meses a principios del siglo XIX. Visitamos las estancias que alquiló y en las que compuso algunos de sus famosos preludios. Nos fascinó la paz y la quietud de sus pequeños jardines privados… sin duda el lugar perfecto para encontrar la inspiración.

Precioso DeiaAmbiente inmejorable en Xelini

Luego vino Deià, más pequeño, con su pequeña iglesia en lo alto de la colina y sus casitas ocres. El pueblo estaba a medio gas, se respiraba tranquilidad. Los restaurantes que nos recomendaron estaban cerrados, pero acertamos eligiendo el acogedor Xelini y disfrutamos de sus tapas y de su ambiente.

Sóller es mucho más grande y animado, muy conocido por el pequeño tranvía que recorre el pueblo camino del puerto. Pero no lejos de allí descubrimos una pequeña joyita entre las montañas, Fornalutx. Un pueblo encantador con pequeñas casitas y plazuelas de piedra, uno de esos lugares que transporta al viajero al pasado.

Tranvia de SollerCallejuelas de Fornalutx

Tras un día agotador volvimos a Palma. Para atajar cogimos el túnel de Sóller que ahorra un buen montón de curvas de montaña pero cuesta la friolera de 4 euritos de na. Vosotros veréis pero se ataja muchísimo.

26 de Diciembre de th

El final de verano azul

Así se siente uno cuando llega a la isla de Mallorca en pleno puente de diciembre, parece que resuenan aquellas notas del dúo dinámico “el final, del verano, llegó… y tu partirás…” y Tito, Piraña y todos nosotros llorando como magdalenas. Pues sí, estos lugares tan veraniegos tienen un aire melancólico y triste en invierno, piscinas vacías, tumbonas abandonadas y chiringuitos cerrados nos recuerdan que esto en verano debe ser la caña, pero en invierno… no tanto… falso!! Hemos descubierto que esta isla tiene mucho que ofrecer lejos de las hordas de alemanes y las aglomeraciones veraniegas.

Marta disfrutando el paisajePedazo amanecer!!

Para empezar, en el Barceló Albatros nos dieron una habitación espectacular, terraza incluida, desde la que disfrutar de los amaneceres sobre el mediterráneo. Aunque en esta isla siempre hay turistas, son pocos. El tráfico mejora, hay sitio para aparcar junto al hotel… y los mallorquines se relajan del estrés veraniego y despliegan su amabilidad y su sonrisa. Carretera y mantaLa chica de la oficina de turismo de Calviá nos dedicó encantada media hora de su tranquilo tiempo dándonos mil y un detalles de la isla: -esto, huy esto hay que verlo eh?… y esto también… y esto…

Así que con nuestro coche alquilado (muy recomendable si venís a Mallorca) y nuestros mapas nos dispusimos a conocer la isla a fondo, al menos lo que nos diera tiempo…había muchos rincones que descubrir.

17 de Diciembre de th

Curiosidades leonesas

  • Marcha para todas las edades: León es así, puede uno tomarse un corto o un vinito en compañía de viejetes, de críos, de gente madura, de adolescentes… los bares son para todos aquí!!
  • Establecimientos con solera: Mirad esta farmacia en la Calle Ancha leonesa, ¡fundada en 1827! Os lo imagináis? lleva ahí 181 años nada menos.

 Eso si que es soleraSuper buen rollo de los vendedores del mercadillo

  • Los gritos del mercadillo. El domingo por la mañana, junto al río, hay un animadísimo rastrillo. Además de las gangas que vimos (y es que las había), nos reímos un rato con los reclamos de los vendedores. -¡¡No paséis de largo niñas que tengo la última moda!! ¡¡2 por 5 euros, hoy me he vuelto loca!! ¡¡Descuentos especiales para hipotecados, descuentos para la crisis!!-.

 

  • Desayunos con fundamento. Una mañana en el bar Victoria de la calle Ancha, Juan se quedó impresionado por el tamaño de las torrijas que ofrecían como desayuno. No sólo estaba buenísima sino que te proporcionaba alimento por lo menos para todo el día.

 Por si era poco el tapeo...toma torrijaNo lo sabia!

  • La altura de la Catedral: En la entrada de la misma hay una placa que dice que estamos a 839,6 metros sobre el nivel medio del mar en Alicante… ¿Sabíais que era Alicante la referencia nacional para estas medidas? Concretamente (según Wikipedia) la referencia es el tercer escalón de la entrada al ayuntamiento. No teníamos ni idea, es que a nosotros nos es más fácil medir sobre el nivel de la Ría :) , aunque no es un valor muy estable.
  • Se que el aspecto no es tentador...pero teneis que probarla....exquisitaMorcilla destripada: recordad que somos gallegos y para nosotros la morcilla es como un chorizo más oscuro y así la comemos, en rodajas. El destriparla y pasarla por la plancha no deja de sorprendernos. Pero está buenísima.
  • Primeras cortes democráticas universales: No somos unos expertos en historia, pero os lo contaremos tal como lo hicieron en el museo de San Isidoro. En Abril de 1188 el Rey de León, Alfonso IX, convocó en este monasterio las primeras Cortes democráticas que se conocen. A ellas asistieron, además del rey y el clero, el pueblo llano. Acordaron promulgar entre otras: la igualdad de derechos de la mujer y del hombre, el derecho de todos los ciudadanos a asistencia jurídica imparcial, y la obligación del rey al cumplimiento de las leyes y el sometimiento a las decisiones parlamentarias. Este modelo fue luego copiado por otros reinos. No está mal para 1188 ¿no?, es una pena que las mujeres tuvieran que esperar casi ocho siglos para poder votar en unas elecciones.