Pero una ciudad no se visita sólo de día, ¿no creéis?, y por supuesto hubo que investigar un poco qué es lo que hacen los romanos cuando cae la noche. Obviamente cualquier terraza del centro histórico estará abarrotada de gente cenando a la luz de las velas, pero hay dos barrios romanos especialmente interesantes para irse de marcha.
Uno de ellos es el barrio de San Lorenzo, no lejos de la estación de tren de Termini, un entramado de callejuelas con bares y pequeños restaurantes orientados al público más joven. Recomendamos llegar en taxi si hay que pasar por Termini, pues no es muy recomendable caminar cerca de la estación de noche.
El otro barrio, es el mítico Trastévere, o sea “detrás del Tévere (el río Tíber)”, éste es uno de los barrios más bohemios y animados de Roma, también con infinidad de bares y restaurantes. Para que os hagáis una idea del estilo de estos lugares, podríamos comparar el Trastévere con la Latina madrileña y San Lorenzo se parecería quizás al barrio de Malasaña, también en Madrid.
En cuanto a la marcha en sí, comentaros que lo habitual no es tomarse unas copas, como se suele hacer en España, sino tomarse unos vinos, vaaale eso también lo hacemos en España pero sólo hasta una cierta hora, aquí la gente no lleva una botella de whisky a una fiesta, se llevan un vino.
Los precios de las bebidas alcohólicas son bastante elevados, y precisamente no de las copas sino de los vinos y cervezas. Para que os hagáis una idea, en un restaurante donde los platos rondaban los 10 €, el vino más barato costaba 25€, y un botellín de cerveza italiana 5€, …no está mal ¿no?
Un último apunte sobre la cerveza, probamos unas cervezas artesanales (birra artigianale) bastante interesantes para el que le guste descubrir nuevos sabores, fue en el Chakra cafe, en Piazza de Santa Rufina, Trastévere. Y por cierto, las cañas se piden birra alla spina, incluidlo en vuestro diccionario básico de italiano.













