Una ciudad como Barcelona no podía escapar a nuestro particular repaso de las curiosidades que nos vamos encontrando allí donde vamos.
Cuando salíamos del mercado de libros de Sant Antoni el domingo por la mañana, vimos un extraño movimiento en una de las aceras que rodean la plaza. Nos acercamos intrigados, vimos grupos de niños, mayores, e incluso ancianos haciendo extraños tratos, consultando listas… ¡¡intercambiaban cromos!! Jeje, cual patio de colegio. Recordamos nuestros tiempos del “sipi”- “nopi”, así lo decíamos en nuestra tierra, alguien me dijo una vez que ellos usaban la fórmula, “sile”-”nole”… ¿qué decíais vosotros?
Ya dijimos que Barcelona es tan multicultural que resulta difícil tomarse algo en un bar sin escuchar algún idioma extranjero en la mesa de al lado. Los bares lo saben y tratan de atraer su atención presentando menús en inglés (o algo así). Jamás se me hubiera ocurrido una traducción más graciosa para calamares a la romana que este “rings to the roman”, tuvimos que inmortalizarlo
- No podemos dejar de hablaros de uno de los baños de nuestro hotel, ya os dijimos que el Barceló Raval es alucinante y ultramoderno. Pero este papel higiénico de color negro fue algo inesperado. Ojo que no está en los baños de las habitaciones sino en los que están abajo, junto al spa…¿os habíamos dicho que tenía spa?
- No sabemos si lo consideraréis una curiosidad, pero ¿no nos negaréis que alguna de estas estrechas callejuelas el barrio gótico son de lo más sorprendente?. Adentrarse por estas misteriosas calles buscando alguno de los fantásticos restaurantes que en ellas se ocultan siempre hace que me pase por la cabeza aquello de… este lugar parece no haber cambiado en los últimos ¿cien años?… un auténtico decorado de época al alcance de un paseo.













