¡Hola! Estamos recién llegados de Tenerife y preparando nuestras nuevas entradas, pero os dejamos de momento con una que se nos había quedado en el tintero: ¿es que Sevilla no tiene cosas curiosas? ¡Sí que tiene claro!
Las aceras: pues sí, estas miniaceras de la zona vieja no están pensadas para cruzarse a nadie de frente!! En fila india y sin salirse que vienen coches!! Pero tienen su gracia ¿o no?
- Mucho se divierten estos sevillanos: y es que aquí a la gente le va la marcha, sino pasaros un sábado por la tarde por los alrededores del puente de Triana. Los jardines de Montesinos son una fiesta, ¿no son las 8 de la tarde un poco pronto para semejante botellón? Pero luego llega el domingo al mediodía y la Plaza del Salvador parece una romería: tapitas y cañitas para todos ¡Ole!
- Romero de la suerte: ya se que esto no sucede sólo en Sevilla sino en muchos otros lugares del sur. Merodeando los sitios más turísticos se apostan estas mujeres, romero en mano, esperando incautos transeúntes. Lo primero es enchufarte el romero en la mano, que es un regalo que da suerte y no debes rechazar, y lo segundo leerte la mano. Hasta ahí está bien, y hasta es interesante, pero hace años acepté uno de estos regalos y la mujer se indignó porque me negué a darle 500 pesetas, ¿habrán cambiado las cosas?, no lo se, pero yo no pico más.
- Almohadas a la carta: esto sí no lo habíamos visto en ningún otro hotel. En el Barceló Renacimiento tienen carta de almohadas para que pidas la que más te gusta, guay ¿no?
- La doble fila: no nos movimos en coche pero nos han dicho que en esta ciudad se utiliza aun el sistema de dejar el coche sin freno de mano, en doble fila, para que el que tiene que salir lo mueva empujando. ¡Y es que el aparcamiento está fatal! Es práctico, sólo que al llegar a la calle tienes que encontrar tu coche :-).























