Blogtrip con airberlin ¡Prueba superada!


7 días, 7 vuelos, 14.377 km recorridos… ¡Reto conseguido, ya estamos de vuelta en casa!

Gracias a airberlin, la aerolínea que conjuga calidad y servicio de línea regular a precio competitivo hemos recorrido tres ciudades totalmente diferentes entre si:

  • Berlín, una ciudad que por muchas veces que la hayas visitado siempre tiene algo que te sorprenderá, con una oferta cultural, gastronómica y de ocio extraordinaria, es un destino recomendable para cualquier época del año.
  • Varsovia, una ciudad pequeña que esconde tras de ella mucha historia. Sus parques, sus callejuelas, sus gentes, su gastronomia, su historia, … la hacen un destino recomendable para una escapada de fin de semana o como punto de inicio para realizar un circuito por el resto del país.
  • Abu Dabi, una ciudad en la que impresiona ver como la voluntad del ser humano está ganando el pulso al desierto, ya que donde hace años solo había polvo y arena, ahora se levanta una ciudad ultra moderna con todas las comodidades que podamos imaginar, combinando los atractivos de la urbe moderna con la tradición del desierto y sus poblados. Recomendable evitar viajar en verano ya que las temperaturas llegan a alcanzar los 55 grados.

En fin, un viaje en el que hemos visto, aprendido y compartido, tres cosas indispensables de todo buen viajero.

#airberlinaroundtheworld

Varsovia, la ciudad renacida

Nuestro tercer y cuarto día del blogtrip con airberlin transcurren en Varsovia, la capital de Polonia. La ciudad quedó prácticamente arrasada durante la Segunda Guerra Mundial, motivo por el cual su casco antiguo prácticamente desapareció. Tras la guerra fue reconstruido meticulosamente y en 1980 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como “ejemplo destacado de reconstrucción casi total de una secuencia histórica que se extiende desde el siglo XIII hasta el siglo XX“. Varsovia actualmente presume de un bonito casco viejo nuevo, o de un nuevo casco viejo. Los chistes al respecto son habituales entre los polacos, que parecen tratar con ello de pasar página de aquellos duros tiempos vividos.

Debido a un problema técnico el vuelo programado de Berlín a Varsovia se canceló, pero gracias a la eficacia y la seriedad de la aerolínea, llegamos igualmente con apenas algo de retraso sobre el programa previsto.

En este tipo de ocasiones es cuando se demuestra de qué pasta están hechas las empresas y el compromiso de airberlin con el servicio a sus clientes, hace que si ya estábamos satisfechos por la calidad que percibimos en el vuelo anterior, la demostración de hoy de buen hacer nos ha dejado plenamente convencidos de que se puede ofrecer servicio de primer nivel a coste realmente contenido.

Como llegamos al mediodía, nos dirigimos directamente a comer al restaurante Czerwonym Wieprzem (Cerdos Rojos). Este local era frecuentado por la élite comunista, entre ellos Lenin, y de ahí el nombre. Actualmente es uno de los restaurantes más populares de la ciudad, damos fe de ello después de haber probado su sabrosa sopa agridulce llamada Zurech.

Una vez recargadas las pilas, nos encaminamos al Palacio Wilanowie, unos de los pocos edificios originales que quedaron en pie después de la II Guerra Mundial, donde recorrimos sus delicados jardines.

Para terminar el día, un chapuzón en la piscina del hotel Intercontinental, situada en la planta 43 desde la que podemos disfrutar de unas privilegiadas vistas de la capital polaca.

A la mañana siguiente, bien temprano, comenzamos con una visita panorámica a la ciudad, de la que destacamos el gueto judío, en el que se encuentra el nuevo Museo de Historia de los Judíos Polacos y el Umschlagplatz o monumento en recuerdo desde donde salían los trenes hacia los campos de concentración.

Saliendo del barrio judío nos adentramos a pie por las callejuelas del centro histórico, pasando por el Castillo Real, la Catedral y el Monumento a la sublevación de Varsovia.

 

Una vez descubiertos los encantos de la ciudad antigua nos desplazamos hasta el Parque Lazienki para deleitarnos con un concierto de piano al aire libre en conmemoración a la figura de Frédéric Chopin, el compositor y virtuoso pianista polaco del siglo XIX, para seguidamente disfrutar de una fantástica comida en el restaurante Belvedere, situado dentro del mismo parque.

Y ya justos de tiempo, partimos para el aeropuerto para coger nuestro vuelo de airberlin y despertar mañana en una ciudad moderna en otro continente, totalmente diferente a lo que hemos experimentado hasta ahora… Abu Dabi, fin de nuestro viaje, donde tendremos la oportunidad de conocer esta novísima ciudad, en la que pasado, presente y futuro conviven en peculiar armonía.

De los 150 destinos en todo el mundo a los que podemos ir directamente de la mano de airberlin, Abu Dabi conjuga una diversidad económica y cultural difícilmente equiparable y airberlin pone al alcance de Europa este destino donde turismo y negocios van de la mano, haciendo de sus aviones un puente sobre el cielo donde encontrarás todas la comodidades y el servicio de la mejor aerolínea a un precio mucho más que razonable.

#airberlinaroundtheworld