La gastronomía alemana es sobre todo famosa por dos productos: la cerveza y las salchichas Frankfurt, así que no podía dejar de visitar Berlin sin probarlos. Aunque la cerveza no es mi bebida favorita reconozco que me supo buenísima, la beben en jarras enormes, algunas incluso de litro y está tan rica y suave ¡que entra sin darte cuenta!
Las salchichas se toman con panecillos y mostaza y se pueden encontrar en cualquier puesto callejero. Aunque Berlin es una ciudad más bien cara, comer es todavía relativamente barato, una comida en un restaurante medio con postre y bebidas suele costar entre 15 y 20 euros, también es muy típico el brunch de los domingos, que en la mayoría de los locales berlineses consiste en un enorme buffet donde por 7 euros puedes repetir cuanto quieras, como hizo mi amiga Mª Angeles, que en la foto aparece poniéndose las botas.
Para cenar fuimos a un local que nos habían recomendado, el White Trash, el menú es básicamente hamburguesas, burritos, costillas… Pero la atmósfera y decoración es muy particular y además hay conciertos en directo, así que el lugar está muy animado y concurrido (se recomienda reservar para conseguir una buena mesa cerca del escenario).
Después fuimos por la zona de Rosa de Luxemburgo, donde hay un montón de bares y coctelerías, pero desgraciadamente no pude disfrutar mucho de la noche berlinesa porque tenía que madrugar para aprovechar el día, el viajero que tenga tiempo y ganas de divertirse sin duda encontrará muchos lugares para ello en Berlin.














Ese desayuno berlinés tiene muy buena pinta, pero me quedo con la pilsener.
Comentario de Ismael — Marzo 18, 2009 @ 9:18 am