Para los que como yo estéis acostumbrados a coger el coche para casi todo, Venecia os parecerá otro mundo. Ni tren, ni autobús, ni por supuesto automóviles, la única forma de moverse es por agua o a pie.
Los taxis, la policía, las ambulancias y hasta los servicios fúnebres van por lancha a través del Gran Canal y en lugar de metro los venecianos toman el vaporetto para ir de un lado a otro. Pero si por algo es famosa Venecia es por sus góndolas, que desde luego no son el método de transporte más rápido ni el más barato, pero sí el más romántico y el favorito de los cientos de turistas que pasean a diario por sus calles. Si, como nosotros, tienes la suerte de dar con un gondolero simpático, tendrás además un perfecto guía turístico que te podrá contar un montón de anécdotas y curiosidades sobre la ciudad.














Cuando fui a Venecia también pillé un gondolero majísimo llamado Lucas. Me llevé un chasco tremendo cuando nos explicó que el Puente de los Suspiros no se llama así por los besos de los enamorados sino porque era el último puente que veían los condenados antes de entrar en prisión pero, como nos dijo Lucas: “será por puentes para besarse en Venecia”….
Comentario de Lucía — Marzo 4, 2009 @ 10:35 am
Desde luewgo Rosa que todos los paises y ciudades que visitas tienen su encanta. Pero hay que reconocer que tu manera de describirlos es única. Dan ganas de dejarlo todo y estar viajando un año entero… En compañía tuya a ser posible.
Un beso
Nicolás
Comentario de Nicolás — Marzo 5, 2009 @ 6:17 pm
Y tanto, hay más de 400, según nos contaron!
Comentario de Rosa — Marzo 5, 2009 @ 6:55 pm