Hace unos años conocí a Dennis Stock, el fotógrafo que inmortalizó a James Dean en Times Square y me contó la experiencia de cómo captó la imagen en un día lluvioso, el ambiente de la calle, el carácter reservado del actor … y desee venir.

Lo que he encontrado esta noche ha sido mucho más: Carteles publicitarios gigantescos, luces de neón que hacen de la noche día, tiendas de souvenirs de artículos imposibles, Hard Rock cafes, Planet Hollywood, y puestos de comida de calle vendiendo los famosos “hot dogs”, brochetas riquísimas, comida halal, tailandesa, china, pretzels, bagels… caricaturistas, vendedores de bolsos de marca, no tan de marca, la policía disfrazada de policías americanos
todo tan de pelicula ! Una verdadera extravagancia urbana que de tanta artificialidad consigue fascinarme y hacer que aprecie su belleza. ¡Muy muy recomendado!
Una pequeña visita al Rockefeller center, con su famoso observatorio “Top of the rock” que me he prometido visitar al amanecer o atardecer, y la pista de hielo a sus pies donde gente de todas las edades daban vueltas y vueltas con más o menos donaire.
Central Station, protagonista de tantas películas. Cuando bajaba por sus escaleras me sentía parte de una de ellas. Los limpiadores de zapatos, las comidas diversas, gente y más gente caminando a mucha velocidad, presencia policial y militar pero con amabilidad y sobretodo la música.
Algunos de los músicos con más talento de Nueva York pueden ser escuchados en el metro. Son los MUNY ( Music under New York): violinistas, grupos de salsa, de jazz, chelistas, cantantes de ópera… pasan pruebas durísimas para ser admitidos en este grupo selecto.
El regreso al hotel fue por la 5th avenida buscando Tiffany’s & Co, que nunca encontré, pero me sentí segura caminando por Manhattan. Mucho mas accesible de lo que había imaginado, mas limpia y a pesar del tráfico intenso, no tan ruidosa. Por cierto, todo el mundo habla español !
Y mañana, otro día en Nueva York !!!














