Uno de los lugares de imprescindible visita en la isla, son Los Jameos del Agua, Y así lo hicimos el primer día , pero nos quedamos con las ganas de ver que ocurre en ellos por la noche. Previa reserva, nos presentamos en su restaurante, un poco antes para poder admirar el espectáculo de luces y música en al lago subterráneo (el de los cangrejos). Nunca habíamos visto nada tan espiritualmente relajante.
Ya relajados, nos sentamos en la mesa mas cercana del escenario, pues a las 10:30 tiene lugar una exhibición de bailes tradicionales de Lanzarote. No teníamos ni idea de lo que veríamos. Algo alegres por el fabuloso vino isleño, disfrutamos de las complicadas coreografías al ritmo de las melodías canarias, algo así como las jotas, pero mucho mas amables y con un tropical toque dulce.
A las 24h, la música cambia de tono, y el escenario se convierte en una pista de baile para los mas lanzados. Todo en un marco incomparable.
El restaurante no esta mal, la presentación de los platos no es lo más sofisticado del mundo, pero todo es fresco y de primera calidad y no demasiado caro.
¡Pero ojo! que aunque tengas reserva para el restaurante, hay que pagar la entrada a los Jameos. (8€). ¡vale la pena!
Compramos entradas para lo que parecía ser una experiencia irrepetible, y así fue. Asistir a uno de los conciertos que tienen lugar en el auditorio subterráneo de la Cueva de los Verdes es algo inolvidable.( si te gusta la música clásica, claro)
El concierto es a cargo de Robin Colvill y John Morgan y esta dentro del ciclo Musicae Candelaria organizado por el Cabildo y la asociación Triángulo de Cuatro Lados. Para llegar al auditorio hay que descender al interior de las cuevas, por caminos tan angostos que hay que ir agachados (no apto para claustrofobicos). Nosotros estábamos llenos de excitante expectación.
El escenario esta en medio de una gran gruta, hábilmente iluminada y con una acústica perfecta. El piano y la voz del barítono envuelven el espacio de tal manera que resulta espectacular. ¡piel de gallina!
Nosotros salimos tarareando “o solé mío” con una sonrisa de placer.
¡Que sitio tan brutal! - ¿te imaginas si tocaran Sigur Ros aquí?
Pero nos quedo una duda, ¿como se las apañaron para entrar el enorme piano de cola?













Me ha gustado mucho el comentario que has hecho del Concierto en el Auditorio de la Cueva de Los Verdes. La duda de la gran mayoría que acude a este lugar es cómo llegó el piano hasta allí, si es que hay otra entrada, etc etc. Pues bien, el piano entró desmontado y la fábrica especializada lo montó dentro de la Cueva. Saludos. Roberto Fuentes. Presidente del Triángulo de Cuatro Lados
Comentario de Roberto — Febrero 23, 2009 @ 6:43 pm