Pasar las vacaciones en un resort, es una opción como otra cualquiera y no tiene porque ser menos emocionante que otras, si te lo montas bien. A diferencia de otros resorts en los que nos hemos hospedado, el Barceló Bávaro Beach Resort es enorme. En realidad son 6 hoteles en uno, y nosotros por el echo de estar el Barceló Bávaro Palace, con nuestra pulserita mágica, tenemos “todo incluido” en cualquiera de ellos. Es como un micro mundo creado para disfrutar al máximo de tus vacaciones, sin agobios ni preocupaciones. El único dilema esta en elegir entre tanta oferta de bares, restaurantes y actividades posibles. En una semana apenas da tiempo de hacerlo todo, pero intentaremos dar algunas recomendaciones a partir de nuestra estancia en este singular lugar.
Obviamente, lo mejor es la playa, pero si lo que quieres es tranquilidad y no te importa caminar, la mejor parte de playa Bávaro está al extremo sur, mucho más salvaje y auténtica, donde estábamos prácticamente solos. Eso sí, no hay tumbonas, pero con esta arena tan fina, quién las necesita. La gente suele quedarse apretujada delante del hotel, para estar cerca del bar. Cosa que nunca entenderemos.
Donde comer:
De los 15 restaurantes es difícil decidirse, pero nosotros nos quedamos con La brisa, por su diseño vanguardista elegante y luminoso y su música “chillout” tan relajante. El buffet tiene una variedad de platos de cocina internacional que, si quieres, puedes acompañar con una refrescante copita de cava. Además los martes y jueves sirven langosta. ¡Todo un lujo!
También está el restaurante- barbacoa La Piña, situado en la misma arena de la playa, y que es el único donde puedes comer en bañador, al mas puro estilo chiringuito. Es perfecto para comer algo sin dejar de tomar el sol, degustando un plato de paella y una cervecita fresquita.
Otra opción es que una lancha-taxi te lleve al restaurante Capitán Cook, (fuera del resort) conocido por su selección de marisco. Eso si, coged la visa, porque la pulserita mágica no funcionará.
Que hacer de día:
Aparte del “tumbing” al sol y nadar en un mar de aguas cristalinas, hay un sinfín de actividades, pero ya que estamos en el impresionante mar caribe, y esto no pasa cada día, cualquier actividad acuática es la mejor manera de aprovechar el día, y porque no, ponerse un poco en forma disfrutando del paisaje.
Sin duda algo que no hay que dejar de hacer, es buceo o snorkel. El mundo submarino del arrecife coralino es espectacular, pero ya lo contaremos con más detalle en otro momento.
Aprovechando que esta semana sopla una fuerte brisa, nosotros optamos por el windsurf y el hobby-cat, un pequeño catamarán a vela facilísimo de manejar y muy estable. Con él disfrutamos como niños navegando por un mar turquesa, y contemplando el arrecife. ¡Una experiencia irrepetible!
Otra cosa que nos llamó la atención fue el “Flyingboat” o Bote-volador, que básicamente es una zodiac y un ultraligero en uno, parece imposible, pero realmente ¡vuela!
Los masajes en la playa (no incluidos) es otro de los placeres que recomendamos experimentar. Sobre todo después de un “duro” día de playa.
Que no hacer:
Nosotros, por principios, decidimos no promover la explotación de animales salvajes en cautividad, ya que supone un estrés inmenso para los animales. Pero si se quiere, te puedes hacer fotos con loros, monos, iguanas, delfines, mantarayas, y hasta tiburones…
Que hacer de noche:
Una buena manera de empezar la noche, es el Tropicalísimo, en el Barceló bávaro Casino, un cabaret con impresionantes vedettes caribeñas, que cantan y mueven el palmito. Todo un espectáculo.
Dentro del recinto hay 2 discotecas y varios bares abiertos hasta tarde, que el fin de semana se ponen a petar. Ojo con presentarte con chanclas a la disco, pues no podrás entrar (a nosotros ya nos pasó).
Para moverte de un hotel a otro lo mejor es tomar un trenecito, que aunque te sientes un poco ridículo, es genial. Con música tropical a toda pastilla y un ambiente muy animado, acaba resultando un sitio perfecto para socializar. ¡Es divertidísimo!
Si lo que se quiere son emociones fuertes, está el Imagine, la disco mas famosa de playa Bávaro con casi 4.000m2 y con un montón de salas. Por 40$, entrada, 2 consumiciones, y la guagua que te lleva y te trae de vuelta al resort.
En resumen: ¡Aquí es imposible aburrirse!














Qué bonito viaje, me habéis metido el gusanillo…
Las fotos y la descripción me han hecho sentir un poco en ese paraiso.
¡GRACIAS!
Comentario de Delvaux0914SP — Mayo 19, 2009 @ 2:26 pm