Estambul, atrapado entre dos culturas


Estambul sorprende por la amabilidad de su gente y la mezcla entre lo mejor de Oriente y de Occidente. A nosotros en concreto nos dejó una sensación de ciudad a la que nos encantaría volver algún día. Tanto para disfrutar de nuevo de la magia que desprende a cada paso que das, como para volver a ver la Mezquita Azul de noche, escuchar en su patio la oración desde los minaretes, ver girar de nuevo a los derviches dejándote llevar por el misticismo del momento, y después sencillamente mezclarte entre la multitud de gentes y olores que te acompañan a cada paso que das. Sigue leyendo